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jueves, julio 02, 2009

Neurosis Obsesiva. Un pensamiento marcado por la rumiación, la duda y los escrúpulos

artista, arte contemporaneo, expo

Tal como lo indica etimológicamente su expresión (Neurosis Obsesiva proviene del alemán Zwangneurose. Zwang tiene por sentido constreñir, forzar, obligar, necesitar), el obsesivo se siente constreñido, obligado a pensar. Se trata de un tipo de forzamiento que se ejerce en el ámbito mental, y que es muy notorio y significativo.

Se ve forzado a albergar una idea o una serie de ellas, y aún cuando desde la lógica se le puede demostrar el sin sentido de la misma, ésta no puede ser desbaratada por la confrontación lógica, no puede sustraerse a ella, no obstante puede darse cuenta que el objetivo en sí es un sinsentido.

La idea de Zwang puede emparentarse también con la “compulsión”. Este término proviene del latín jurídico “compelere” y se refiere a “forzar a declarar”. La idea de compulsión retoma en el latín el sentido de forzamiento. Los obsesivos se sienten forzados a pensar y se sitian a sí mismos. La consecuencia de esto, fenomenológicamente, da como resultado personas abúlicas, desorientadas, fatigadas, sumidas alusivamente en una idea o grupo de ellas.

Malgastan su energía en rumiaciones y razonamientos sin fin. Los caracteriza la ausencia de acciones y pensamientos eficaces, y generalmente les cuesta generar cambios en su medio.

Son personas con una marcada tendencia a los escrúpulos, habitados por ideas de moralidad, reparación y/o purificación que se instalan en la conciencia del sujeto y los inquietan.

Con frecuencia aparecen crisis morales de conciencia, timidez e inhibición, trastornos de sexualidad, trastornos motores, tales como tartamudeo y tics, orden de meticulosidad. Son estrictos y, con frecuencia, avaros.

Suele presentarse además un alto grado de sadismo, que se manifiesta tanto en su faz activa, como puede ser la obstinación y cierta voluntad de poder, como en su faz pasiva, una extrema obediencia, sumisión y conformismo.

La vida sexual también está teñida por este sadismo, cuya fantasmática oscila entre las tendencias a cruel posesión y las amenazas de crueldad, acompañadas a veces por pensamientos compulsivos, ritos, ceremoniales y pensamientos mágicos.

Otra característica es que han reducido su vida a una mecanización, neutralizan su angustia al precio de ceremoniales y formalidades. La idea obsesiva que es el síntoma relevante de este tipo de enfermedad consiste en la intrusión dentro del pensamiento, de ideas no deseadas por el sujeto y esto puede provocar una oscilación intelectual, la famosa duda, y las manías de presagio. Por ejemplo personas que están muy atentas al uso de determinadas vestimenta como signo de buena o mala suerte. Manías de verificación, como cerrar puertas obsesivamente, una y otra vez para comprobar, si la casa quedó cerrada, o las llaves de luz o de gas. Si bien de estas cosas todos tenemos un poco. (podemos decir que en la neurosis obsesiva adquieren.

Los sume un sufrimiento y un padecimiento bastante difícil de tolerar. Algunas personas repiten palabras, o cifras o imágenes compulsivamente como forma de reaseguro. Forzados por su propio pensamiento, esto los lleva a una sensación de astenia, fatiga y desgano, lo que nos plantea la diferencia con cuadros melancólicos. A veces pasan de esta “amansadora” a una acción compulsiva, como contrapartida de su obsequiosa sumisión, o como un intento de liberación de esa sumisión en la que viven y padecen, como así también la imposibilidad de la acción eficaz a la que en general contraponen procedimientos mágicos o ritos.

En general, siempre son las situaciones de angustia las que convocan este tipo de rituales, como por ejemplo, dar un examen, una cita amorosa, que suscita tensión, una entrevista de trabajo, y en general apelan a ciertos rituales para garantizar de algún modo un buen resultado, en la fantasía.

El neurótico obsesivo no sabe por qué se ve impulsado, compulsado o forzado a dudar de determinado tema o a sentirse con esta especie de intrusión en el pensamiento de la idea obsesiva. Freud va a esclarecer este tipo de problema, ya que estos productos son según sus conceptos, efectos deformados de un conflicto.



jueves, junio 11, 2009

La elección de la neurosis

artista, arte contemporaneo, expo
La neurosis es una elección inconsciente, dice Freud en, “Contribuciones al problema sobre la elección de la neurosis”. Esto está muy claro en el caso del “Hombre de las ratas”. Posee un conflicto que no puede resolver: elegir entre dos mujeres, la que le conviene y la que ama, no elige ninguna, elige la enfermedad. Así se posterga en el tiempo la realización de deseo, porque cuando algo se elige algo se pierde. La idea freudiana es que el analista debe, absteniéndose de sus propios ideales, llevarlo a elegir. Que elija a la rica o la pobre, el analista no lo juzgará por eso, pero que se “juegue” en acto.

En “Sobre una degradación de la vida erótica” (1907) Freud dice que el obsesivo tiende a desfusionar, a disociar la corriente tierna y la erótica. Es uno de los síntomas clásicos, el de no poder sostener el deseo en la mujer amada. Durante un tiempo lo sostiene: la ama pero ya no la desea. Recordemos que la neurosis obsesiva es desde la enseñanza freudiana el “reino de la disociación”.

A veces se complica más la elección: ama a dos y desea a dos. Son formas que toma la disociación. Parecería que la disociación es una tendencia general del aparato psíquico en la neurosis obsesiva, y recae sobre el sujeto, el objeto y las pulsiones.

Otra característica vinculada con la fase anal, es que el obsesivo tiende a destruir a los objetos que ama, es típico de la neurosis obsesiva. Tiene que ver con la fijación a lo anal. Tiende a destruir las cosas, los hijos, los trabajos, sus vínculos o destruir el dinero. No es que no ame a los objetos, le cuesta adueñarse de los frutos de su esfuerzo, debemos tener en cuenta que estas destrucciones no son conscientes o deliberadas, sino inconscientes, no saben que se están destruyendo. Típico del obsesivo: destruir, humillar, degradar al objeto que ama, porque está ligado a las características de la fase anal. Otra vertiente es el sentimiento de culpa. Otro síntoma característico es la duda. Es para no comprometerse, para no elegir (para no “jugarse”).

La neurosis obsesiva es una neurosis que descubrió Freud. Para la Psiquiatría existía como trastorno obsesivo compulsivo, sujetos que se pasaban 4 ó 5 horas lavándose las manos, Freud le da estatuto de entidad neurótica, enfermedad mental y la llama neurosis obsesivo compulsiva. Porque el caso más puro, más paradigmático está compuesto por ideas obsesivas, actos compulsivos y pensamiento o dialecto obsesivo.

¿Qué es el pensamiento obsesivo para Freud? La rumiación mental, pueden estar muchas horas masticando pensamientos. No puede dejar de pensar, el pensamiento lo tiene atrapado. Todos los síntomas tienden a dividirse en dos tiempos (anulación). Una decisión es anulada por la decisión contraria.