martes, marzo 22, 2016
miércoles, marzo 16, 2016
jueves, octubre 23, 2014
Kate Moss y Cara Delevingne. Estilos que inspiran
Chics en la medianoche, ambas con tonos azules, Cara Delevingne y Kate Moss asisten al espectáculo Burberry Prorsum durante la Semana de la Moda de Londres el 15 de septiembre de 2014 en Londres, Inglaterra.

Vía: http://jezebel.com/kate-moss-and-cara-delevingne-are-dressed-to-thrill-1635297194

Vía: http://jezebel.com/kate-moss-and-cara-delevingne-are-dressed-to-thrill-1635297194
Etiquetas:
2014,
Burberry Prorsum,
Cara Delevingne,
Inglaterra,
Kate Moss,
Londres
Preguntale a Karen: la app que cambiará nuestro modo de vida
Karen es una couch pero no una couch cualquiera. Se trata de una asistente personal creada para usar con tecnología móvil y que nos puede ayudar a buscar información, abrir otras aplicaciones, hacer llamadas telefónicas. Los desarrolladores apuestan por crear lo último en inteligencia artificial, que sepa todo del usuario y prediga lo que necesita, cuando lo requiera.
Karen es amable. Demasiado amable. Quiere ser tu life coach y mejor amiga, tanto que sabrá todo de ti. Esto es posible gracias a un diseño que integra juegos y narrativa, aprovechando la información que encuentra sobre ti en datos públicos y privados.
Al inicio Karen hará algunas preguntas sobre tu percepción del mundo para entenderte mejor — éstas forman parte de un examen psicológico —. Con esta información, Karen podrá darnos consejos personalizados. Entre más interactuemos con ella, más querrá conocernos hasta llegar un punto donde sabrá cosas que no debería.
El objetivo de Blast Theory con este proyecto es mostrarnos hacia dónde va la tecnología, los retos que representa y las implicaciones culturales que tendrá. Así como ahora Facebook recopila toda nuestra información en secreto — y manipula nuestras emociones sin darnos cuenta —, llegará el día en donde una inteligencia artificial será nuestra mano derecha; aprenderá por ella misma, tendrá gustos, en fin, podrá hacer de todo.
Este simple juego cuando menos lo esperemos será una realidad. Existe un proyecto interesante de la mano de los desarrolladores de Siri. Viv podrá indicarnos dónde comprar el vino adecuada para la cena que será en casa de nuestro amigo, pedir un taxi para que nos recoja cuando estemos borrachos, en fin. El reconocido futurista Ray Kurzweil proyecta que un escenario como el expuesto en la película Her será visto en el año 2029.
Blast Theory se encuentra en el momento indicado para ejecutar este proyecto interactivo, que gracias a un juego mostrará lo que podría llegar a ocurrir con una inteligencia artificial — claro, con sus limitaciones —. El ejercicio puede crear un debate sobre el uso de estos sistemas, la información que recopilará, el uso que dará a la misma y hasta cierto punto, que tanto interferirá con nuestras vidas.
Vía: https://www.kickstarter.com/projects/1320191398/karen-an-app-that-psychologically-profiles-you-as
Karen es amable. Demasiado amable. Quiere ser tu life coach y mejor amiga, tanto que sabrá todo de ti. Esto es posible gracias a un diseño que integra juegos y narrativa, aprovechando la información que encuentra sobre ti en datos públicos y privados.
Al inicio Karen hará algunas preguntas sobre tu percepción del mundo para entenderte mejor — éstas forman parte de un examen psicológico —. Con esta información, Karen podrá darnos consejos personalizados. Entre más interactuemos con ella, más querrá conocernos hasta llegar un punto donde sabrá cosas que no debería.
El objetivo de Blast Theory con este proyecto es mostrarnos hacia dónde va la tecnología, los retos que representa y las implicaciones culturales que tendrá. Así como ahora Facebook recopila toda nuestra información en secreto — y manipula nuestras emociones sin darnos cuenta —, llegará el día en donde una inteligencia artificial será nuestra mano derecha; aprenderá por ella misma, tendrá gustos, en fin, podrá hacer de todo.
Este simple juego cuando menos lo esperemos será una realidad. Existe un proyecto interesante de la mano de los desarrolladores de Siri. Viv podrá indicarnos dónde comprar el vino adecuada para la cena que será en casa de nuestro amigo, pedir un taxi para que nos recoja cuando estemos borrachos, en fin. El reconocido futurista Ray Kurzweil proyecta que un escenario como el expuesto en la película Her será visto en el año 2029.
Blast Theory se encuentra en el momento indicado para ejecutar este proyecto interactivo, que gracias a un juego mostrará lo que podría llegar a ocurrir con una inteligencia artificial — claro, con sus limitaciones —. El ejercicio puede crear un debate sobre el uso de estos sistemas, la información que recopilará, el uso que dará a la misma y hasta cierto punto, que tanto interferirá con nuestras vidas.
Vía: https://www.kickstarter.com/projects/1320191398/karen-an-app-that-psychologically-profiles-you-as
Etiquetas:
app,
Blast Theory,
couch,
inteligencia artificial,
Karen
Mi dieta rápida
La dieta del maní
Me alimento exclusivamente con maníes tres veces por semana. Con este hábito que adquirí tras un viaje a Europa, durante el cual y a raiz de las grandes caminatas que practiqué durante la estadía ya venía descendiendo de peso, logré bajar en los días sucesivos -previos a mi vuelta a Buenos Aires- 5 kilos más debido, justamente a haber adoptado el hábito de esta monodieta que hasta el día de hoy me está brindando beneficios. Ya sé que no es lo ideal reducir la ingesta diaria a un solo tipo alimento, sobre todo porque carece de vitaminas, minerales y nutrientes esenciales que nos aportaría llevar a cabo una dieta equilibrada, y porque en el fondo no deja de ser un parche puntual y momentáneo a un problema de sobrepeso u obesidad, lo cual realmente no nos enseña buenos hábitos para comer correctamente- Aún así no cabe duda que puede sacarte de un apuro si tienes un evento o un compromiso a corto plazo para el cual quieras lucir un cuerpo más esbelto o simplemente desees que te entre el vestido que tanto añoras.
Como punto a favor es sabido los beneficios que los maníes aportan en la lucha contra el colesterol. Efectivamente, entre los alimentos que pueden incorporarse a una dieta para tratar la hipercolesterolemia, se suele mencionar al maní. Esta oleaginosa puede brindar beneficios saludables para mejorar la calidad de vida y mantener sano el sistema cardiovascular.
Me alimento exclusivamente con maníes tres veces por semana. Con este hábito que adquirí tras un viaje a Europa, durante el cual y a raiz de las grandes caminatas que practiqué durante la estadía ya venía descendiendo de peso, logré bajar en los días sucesivos -previos a mi vuelta a Buenos Aires- 5 kilos más debido, justamente a haber adoptado el hábito de esta monodieta que hasta el día de hoy me está brindando beneficios. Ya sé que no es lo ideal reducir la ingesta diaria a un solo tipo alimento, sobre todo porque carece de vitaminas, minerales y nutrientes esenciales que nos aportaría llevar a cabo una dieta equilibrada, y porque en el fondo no deja de ser un parche puntual y momentáneo a un problema de sobrepeso u obesidad, lo cual realmente no nos enseña buenos hábitos para comer correctamente- Aún así no cabe duda que puede sacarte de un apuro si tienes un evento o un compromiso a corto plazo para el cual quieras lucir un cuerpo más esbelto o simplemente desees que te entre el vestido que tanto añoras.
Como punto a favor es sabido los beneficios que los maníes aportan en la lucha contra el colesterol. Efectivamente, entre los alimentos que pueden incorporarse a una dieta para tratar la hipercolesterolemia, se suele mencionar al maní. Esta oleaginosa puede brindar beneficios saludables para mejorar la calidad de vida y mantener sano el sistema cardiovascular.
Etiquetas:
colesterol,
dieta,
dieta rápida,
hipercolesterolemia,
maní,
monodieta
jueves, enero 02, 2014
Diferencias entre hombres y mujeres en los viajes
http://www.viajesboletin.com/index.php/categorias/de-interes/1954-las-diez-diferencias-entre-hombres-y-mujeres-al-momento-de-viajar
lunes, diciembre 30, 2013
jueves, diciembre 19, 2013
¿Qué es “minificar”?
Comprimir o “minificar” el html usando php
¿Qué es “minificar”?
Minificar (Minify en ingles) consiste en quitar los comentarios y espacios del codigo (así como los saltos de linea)
¿Para que puedes querer “minificar” el html de tu web?
Porque hace que tu web ocupe menos espacio y por tanto llegue más rápido a tus visitantes.
Tengo una web en php, ¿como puedo minificar el html que envío a mis visitantes?
Dependiendo de como manejes en tu aplicación el html que mandas se puede hacer de una forma o de otra:
-Guardas todo el html en una variable, $buf por ejemplo, y luego lo envías al navegador..
-Guardas todo el html en una variable, $buf por ejemplo, y luego lo envías al navegador..
sábado, agosto 28, 2010
Gerard Turnley





Gerard Turnley - Weleda [advertising photography]
Advertising Agency TBWA\Hunt\Lascaris
Agency Location: Johannesburg
Client: Weleda Bettaway
Art Director: Brent Singer
Copywriter: Festus Masekwameng
Creative Director: Lapeace Kakaza
Illustrator/Retoucher: Rob Frew
Photographer: Gerard Turnley
Executive Creative Director: Damon Stapleton


miércoles, agosto 25, 2010
Kizia
http://kizia.com.ar/100% Daily 2010-08-16 05:11 http://kizia.com.ar/2360/lady-gaga-musa-de-una-marca-de-te/ 20% Monthly 2010-08-16 05:11 http://kizia.com.ar/2355/los-famosos-mas-poderosos/ 20% Monthly 2010-08-16 04:38 http://kizia.com.ar/2245/dinamita-pop-el-fenomeno-lady-gaga/ 20% Monthly 2010-08-16 03:47 http://kizia.com.ar/2209/el-gran-salto-de-lady-gaga/ 20% Monthly 2010-08-16 03:34 http://kizia.com.ar/2297/lady-gaga-stefani_germanotta-lady_gaga/ 20% Monthly 2010-08-16 03:13 http://kizia.com.ar/2218/las-cougars-se-expandena-ellas-les-gustan-los-jovenes/ 20% Monthly 2010-08-16 00:30 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/ 60% Weekly 2010-07-25 18:05 http://kizia.com.ar/1006/encuesta-%c2%bfel-matrimonio-evita-la-depresion/ 20% Monthly 2010-07-25 17:46 http://kizia.com.ar/encuesta-matrimonio-salud-mental-depresion/ 60% Weekly 2010-07-25 17:44 http://kizia.com.ar/encuestas-dietas-ingrediente_mas_importante/ 60% Weekly 2010-07-25 17:42 http://kizia.com.ar/997/el-elemento-mas-importante-en-mi-dieta/ 20% Monthly 2010-07-25 17:37 http://kizia.com.ar/899/el-botox-bloquearia-las-emociones/ 20% Monthly 2010-07-25 16:01 http://kizia.com.ar/1433/seduccion-sin-palabras/ 20% Monthly 2010-07-25 16:01 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/dragon/ 60% Weekly 2010-07-25 15:34 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/cerdo/ 60% Weekly 2010-07-25 15:28 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/perro/ 60% Weekly 2010-07-25 15:27 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/gallo/ 60% Weekly 2010-07-25 15:25 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/mono/ 60% Weekly 2010-07-25 15:23 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/cabra/ 60% Weekly 2010-07-25 15:22 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/caballo/ 60% Weekly 2010-07-25 15:21 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/serpiente/ 60% Weekly 2010-07-25 15:20 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/conejo/ 60% Weekly 2010-07-25 15:18 http://kizia.com.ar/astros/horoscopo-chino/tigre/

Si hay una demanda persistente y desmesurada, consciente o inconsciente, en la clínica, si hay una demanda frenética en su irreductible ceguera, ésa es justamente la de “ser de Verdad”; una mujer o un hombre. O de que le sea donado algún objeto empírico, el cual le restituiría un “ser” verdadero que le es hurtado o negado.
Tomemos un ejemplo de la mitología evocado por Freud: el mito de Aristófanes, el de los seres dobles, condenados por los dioses a buscar su mitad perdida, su media naranja. ¿Qué es lo que contiene de erróneo, en el sentido de neurotizante, de enfermante, el mito de Aristófanes? Que los seres se pasan la vida pretendiendo una restitución narcisista, esto es, empírica, a fin de resolver una pérdida que no es real, en el sentido de algo que podría restituirse, sino que es “fundamental”, en el sentido de que esa pérdida está en la constitución misma de lo subjetivo.
Freud aborda las cosas por el lado del narcisismo, punto de vista correcto si es que uno advierte que el narcisismo, la imagen completa, vela el objeto del fantasma.
La fórmula lacaniana del fantasma puede leerse:
“Sujeto deseo de a”, y evoca la división del sujeto por un objeto que le es profundamente íntimo y extraño a la vez. Para concebir una relación así, de exterioridad interior, Lacan acuñó el vocablo extimidad.
¿Cómo se forma una pareja? Una pareja se forma por engarce fantasmático. Esto es una zona donde la secuencia fantasmática inconsciente de uno de los partenaires “cabalga” sobre la secuencia fantasmática del otro. Este encaje incluye quejas y lamentos concientes. Freud evoca el mito de Aristófanes de los seres dobles, condenados por los dioses a buscar su mitad perdida, su media naranja.
Existen varias maneras simples de advertir en la vida diaria el engarce fantasmático. Una de ella es cuando dos personas se conocen y se enamoran súbitamente. Suelen exclamar, aun cuando se hayan visto sólo una o dos veces: “Es como si la (lo) conociera desde siempre.” Y no les falta razón, porque lo que conocen desde siempre aunque bajo la forma del desconocimiento, es el modo en que su fantasma organiza cada una de sus realidades. Este desconocimiento ocurre bajo presión de un enérgico: “¡No quiero saberlo!”. Se conoce algo de eso en la repetición.
Tres años después de la interrupción de su análisis, un joven decide retomarlo. El motivo inicial de consulta había sido un proceso de separación: oscilaba entre dos mujeres. Finalmente se decide por una de ellas e interrumpe.
Cuando regresa se halla muy angustiado. Según él relata su situación vital, ha comenzado a percatarse de que, una vez que parece estabilizar “su pareja”, “algo” lo impulsa a socavar la relación. Pronto encuentra otra, se va con la nueva y comienza otra vez el ciclo. Pero lo que lo tiene azorado es que los plazos se van acortando.
La primera vez el tour le llevó cinco años, en ocasión de su primera consulta, la segunda empleó dos años, la tercera seis meses y ésta, que era la cuarta… sólo quince días.
A través de esta aceleración él estaba evacuando todos los detalles accesorios y poniendo en acto lo más nuclear de su posición fantasmática respecto de las damas.
Parecía una de esas obras teatrales donde los actores poco importan: es suficiente con que la obra se ponga en escena cada vez más reducida.
El texto de Shakespeare nos brinda la imagen de una Desdémona irreprochable, hasta exagerada en su pureza. Pero esta exageración nos permite preguntar a nuestra vez… ¿qué cosa torna verosímil para Otelo esa absurda red de intriga que Yago vierte en su oreja?: El goce. Otelo goza creyendo que ella se comporta como “una vulgar prostituta”. Goza de su propio veneno. He aquí un buen ejemplo de encastre fantasmático. Porque Desdémona preferiría la muerte en lugar de despertar de su sueño fantasmático.

El silencio es un tema permanentemente presente en todo análisis. Está presente tanto a través del silencio al sostener la abstinencia, como a través del silencio como forma de intervención. Es, además, un tema que ha conducido a varios debates y reflexiones de los cuales destacaré una función que me parece relevante: poder silenciar los pre-juicios del analista, entendiendo por tal tanto a los prejuicios como a los juicios-previos. Allí el silencio es hacia los ideales del yo y al superyo del analista, para poder respetar el desarrollo asociativo y por lo tanto el desarrollo enunciativo del propio analizante. En efecto, si el psicoanalista por ejemplo emite una posición personal sobre la vida cotidiana de su paciente, sería percibido por él, no como alguien con quien pueda expresar libremente sus pensamientos sino como un juez o un censor. Asimismo, el psicoanalista se abstiene de inocular sus ideales en el paciente, recordemos la propuesta de Freud: “No se debe educar al enfermo para que se asemeje a nosotros sino para que se libere y consuma su propio ser…Nos negamos de manera terminante a hacer del paciente que se pone en nuestras manos en busca de auxilio, un patrimonio personal, a plasmar por él su destino, a imponerle nuestros ideales y con la arrogancia del creador a complacernos en nuestra obra luego de haberlo formado a nuestra imagen y semejanza.”
Cabe destacar que las intervenciones puede ser significativamente diferentes cuando se está comprometido en una psicoterapia de apoyo donde se ha decidido dar algún tipo de asesoramiento. Esto ya marcaría una diferencia entre un psicoanálisis y una psicoterapia (donde el peso de la realidad externa desempeña un papel más importante). Por el contrario, el psicoanalista evita en lo posible intervenir en el plano de la realidad exterior a favor del esclarecimiento de los conflictos psíquicos y de su resolución, promoviendo de este modo el desarrollo de una mayor autonomía en el paciente. La "escena" psicoanalítica se propone justamente como un espacio tendiente a iluminar los conflictos internos, colocando al sujeto ante las puertas del acto -entendido como acto de poder decidir sobre sus propios problemas- de modo de sentirse más libre para tomar decisiones en la vida real.

Respecto a la técnica (encuadre, diván, etc.) estos no son las términos más relevantes. El uso del diván, por ejemplo, no es condición sine qua non para que un análisis funcione. Sin embargo hay razones por las que un analista decide -en algún momento determinado- el pasaje del paciente al diván. Las mismas pueden deberse a diversas cuestiones, entre estas: I) Cuando el analizante introduce en sus dichos alguna cuestión de orden intimista que venía excluyendo. Por ejemplo tópicos ligados a su sexualidad, con lo cual el diván puede resultar un buen artificio para que pueda explayarse conforme a la propuesta de la asociación libre. II) Cuando el analista puede aislar el significante de la transferencia. Algo legible bajo la forma de su inclusión en un sueño del analizante, o bien, de una palabra suya gatillando una secuencia de recuerdos encubridores u otras formaciones del inconsciente.III) Cuando el analista observa que el analizante ya no se siente confortado en el sostén imagénico del cara a cara. Es decir, cuando se detecta que el analizante esquiva la mirada.
En cuanto a la técnica, entonces, cada analista se autoriza de sí mismo, no debe pedirle consentimiento a ningún supervisor. El hábito no hace al analista, podría afirmarse. Es más importante que en las primeras entrevistas el analista deje de lado las cuestiones técnicas y simplemente se entregue a la escucha, porque será de esta manerá como podrá advertir ciertos significantes que muestran cierta prevalencia o condición de imperativo. Estos significantes -denominados por Lacan como significantes amo- se repiten de modo avasallante, el sujeto no puede dejar de emitirlos porque precisamente son los que comandan su padecimiento.

Desde siempre se han producido sistemas filosóficos que han considerado la tarea de organizar la manera en que cada uno debería acoplarse al goce de todos, tomando como base en algunas ocasiones, presuntas leyes naturales, otras veces las leyes de Dios. Pero hoy en día, la ciencia toma el relevo de esta noble misión. Se advierte una proliferación desenfrenada de instrumentos de control, rastreo de datos y acumulación de informes, de técnicas muy sofisticadas de registro y aparatos de observación y verificación sobre cuestiones, por ejemplo, como la “intensidad del orgasmo”. Para todo aquel sujeto que tenga dudas la ciencia le podría contestar si goza lo suficiente, o no. También puede decirle todo acerca de sus gustos, su vocación, el partenaire sexual que le conviene. El horizonte teórico de las llamadas “ciencias del hombre” se extiende hasta producir un cuerpo de saber cuyo tamaño descomunal sólo es comparable a su puerilidad. No obstante, engendra mucho poder.
La principal función que cumplen estos corpus teóricos es, sin duda, reforzar el esquema de sujeciones y controles de toda especie, de modo que pronto no existiría nadie que no haga nada sin preguntarle antes a un “especialista”.
A este nivel, las cosas no son simples de desanudar, porque hay goce en ser vigilado, controlado, manipulado, lo cual se engarza fantasmáticamente con las formas activas de vigilar, controlar y manipular. La manera más simple de manipular es el “buen consejo”. Estamos en una cultura sumamente aconsejante, donde cada uno se pasa la vida diciéndole al otro lo que tiene que hacer. El saber dirigido al sujeto en posición de objeto de goce de ese mismo saber sólo puede producir más síntomas, lo que a su vez incrementan la orden: ¡Hay que saber más! Podemos representárnoslo como un discurso universitario que gira en redondo, produciendo cada vez más saberes vanos y más síntomas. Al emerger más síntomas, aumenta la demanda de manipulación.
Hay toda una clase de facultativos, a quienes circunspectos locutores piden consejos en nombre de un público ávido de recetas. Esas recetas de expertos suelen cabalgar sobre el prestigio que secularmente han adquirido determinados vocablos, como ser “tradición”, “familia”, “ciencia”, “ley”, “bien”, etc. Si alguien enuncia una frase en nombre de la ley, por ejemplo, o de la protección de la familia, queda investido por un tiempo de la misma autoridad que la palabra posee. Son algo así como vocablos sagrados, nombres de Dios, que existen en el lenguaje común. Esto ayuda a aquel que se presenta con cualquier saber que opere en nombre de esos vocablos, a enunciar lo que convendría a cada uno y a todos; a instrumentar a quienes están en transferencia con él. No creo que haya que concebir este tipo de maniobras, simplemente según el modelo donde los de arriba gozan a los de abajo, sino además como un reticulado donde por numerosas vías de comunicación, cada uno es gozado por todos y el sujeto “jurídico” es nada más que la vestidura consciente de esta explotación.
El goce comunitario no tiene solamente una función de exclusión, de destino hacia aquel que no se avenga a las formas asumidas, a los argumentos dentro de los cuales debe insertar su propio goce, sino también la función de absorción. El ejemplo más potente para los psicoanalistas es la “peste” que Freud creyó llevar a EEUU.
Otra forma “normal” en que se presenta este goce, esta explotación de cada uno por todos, es la doxa, la opinión conscientemente aceptada sobre los valores, los ideales, las cosas que deben privilegiarse, los méritos, los pros y los contras, etcétera. En la conducción práctica del análisis nadie deja de sentir la inercia propia de esta expoliación. Es al decir de Lacan “la primera forma de resistencia con la que tiene que habérselas el análisis, la del discurso mismo, en tanto es discurso de la opinión, y del que toda objetivación psicológica se mostrará solidaria en ese sentido.”

¿Puede hablarse de un "arte de mujeres"? ¿Existe una "naturaleza femenina" común a todas las mujeres? Estas son algunas de las preguntas que animaron a algunas artistas feministas en la década de los 70. Así, Judy Chicago por ejemplo se abocó a la realización de obras con claras resonancias orgánicas; como "Peeling Back" («Arrancando»), en la que, en torno a una figura redonda, central, se superponen el simbolismo de la flor, la vulva, el corazón y el sol. Una imaginería con una evidente exaltación del útero como medio de plantear de forma radical el problema de la diferencia sexual.
La existencia de una sensibilidad artística específicamente femenina se convertirá en una de las preocupaciones centrales tanto de Chicago como de Miriam Schapiro; quienes en los setenta publican, en autoría conjunta, un artículo titulado "Female Imagery", en el que reivindican la existencia de una imaginería femenina a la que denominan «iconología vaginal». Ambas autoras proponen que al analizar la obra de las mujeres artistas es frecuente que en muchas de ellas aparezca un orificio central, cuya organización funciona como una metáfora del cuerpo femenino. Es el caso de Georgia O'Keefe con sus "misteriosos pasadizos a través de los pétalos negros de un iris"; Lee Bontecou con sus imágenes de cavidades vaginales; Deborah Remintong y sus formas ovoides; Schapiro y sus "agujeros centralizados", Chicago y "sus imágenes circulares".
Si bien lo que estas autoras parecían sugerir es que la aparición reiterada de estas formas vaginales respondía a una especie de expresión inconsciente de la sexualidad femenina, la proliferación de vulvas, círculos, flores, etc., en el arte de los setenta puede interpretarse también como un gesto político, es decir, como un intento de crear una nueva iconografía feminista. Incluso, para muchas artistas de ese entonces, representar el cuerpo de la mujer suponía no sólo la oportunidad de generar autorrepresentaciones alternativas a las definiciones normativas del cuerpo femenino, sino también de revalorizar ciertos aspectos de la expresión corporal de las mujeres - tales como la menstruación o la sexualidad - tradicionalmente desdeñados en el patriarcado.
Este énfasis en lo corporal propugnado por Chicago y Schapiro, será precisamente lo que algunas artistas y teóricas, entre ellas Parker y Pollock, comiencen a cuestionar: "Estas imágenes vaginales se prestan a peligrosos malentendidos. No alteran radicalmente la identificación secular de las mujeres con la biología, ni desafían la asociación de las mujeres con la naturaleza. En cierto sentido, se limitan a perpetuar la definición de la identidad femenina en términos exclusivamente sexuales. " O sea, lo que está en juego aquí es la consideración de las mujeres como cuerpo e incluso como órgano sexual.
Así, ensalzar el universo vivencial de las mujeres no contribuye a subvertir los términos en los que la categoría «mujer» ha sido definida a lo largo de la historia. El problema no consistiría en intentar desenterrar una supuesta esencia de lo «femenino», sino en desvelar cómo el propio concepto de «femineidad» se construye a través del lenguaje y, en general, de la cultura. De ahí que gran parte de la teoría feminista vuelva la mirada, a lo largo de los años setenta y ochenta, hacia la obra de los autores postestructuralistas franceses, y en particular hacia los textos de Jacques Lacan, Michel Foucault y Jacques Derrida.
viernes, julio 03, 2009
La pareja y el amor I
Si hay una demanda persistente y desmesurada, consciente o inconsciente, en la clínica, si hay una demanda frenética en su irreductible ceguera, ésa es justamente la de “ser de Verdad”; una mujer o un hombre. O de que le sea donado algún objeto empírico, el cual le restituiría un “ser” verdadero que le es hurtado o negado.
Tomemos un ejemplo de la mitología evocado por Freud: el mito de Aristófanes, el de los seres dobles, condenados por los dioses a buscar su mitad perdida, su media naranja. ¿Qué es lo que contiene de erróneo, en el sentido de neurotizante, de enfermante, el mito de Aristófanes? Que los seres se pasan la vida pretendiendo una restitución narcisista, esto es, empírica, a fin de resolver una pérdida que no es real, en el sentido de algo que podría restituirse, sino que es “fundamental”, en el sentido de que esa pérdida está en la constitución misma de lo subjetivo.
Freud aborda las cosas por el lado del narcisismo, punto de vista correcto si es que uno advierte que el narcisismo, la imagen completa, vela el objeto del fantasma.
La fórmula lacaniana del fantasma puede leerse:
$ ◊ a
“Sujeto deseo de a”, y evoca la división del sujeto por un objeto que le es profundamente íntimo y extraño a la vez. Para concebir una relación así, de exterioridad interior, Lacan acuñó el vocablo extimidad.
¿Cómo se forma una pareja? Una pareja se forma por engarce fantasmático. Esto es una zona donde la secuencia fantasmática inconsciente de uno de los partenaires “cabalga” sobre la secuencia fantasmática del otro. Este encaje incluye quejas y lamentos concientes. Freud evoca el mito de Aristófanes de los seres dobles, condenados por los dioses a buscar su mitad perdida, su media naranja.
Existen varias maneras simples de advertir en la vida diaria el engarce fantasmático. Una de ella es cuando dos personas se conocen y se enamoran súbitamente. Suelen exclamar, aun cuando se hayan visto sólo una o dos veces: “Es como si la (lo) conociera desde siempre.” Y no les falta razón, porque lo que conocen desde siempre aunque bajo la forma del desconocimiento, es el modo en que su fantasma organiza cada una de sus realidades. Este desconocimiento ocurre bajo presión de un enérgico: “¡No quiero saberlo!”. Se conoce algo de eso en la repetición.
Tres años después de la interrupción de su análisis, un joven decide retomarlo. El motivo inicial de consulta había sido un proceso de separación: oscilaba entre dos mujeres. Finalmente se decide por una de ellas e interrumpe.
Cuando regresa se halla muy angustiado. Según él relata su situación vital, ha comenzado a percatarse de que, una vez que parece estabilizar “su pareja”, “algo” lo impulsa a socavar la relación. Pronto encuentra otra, se va con la nueva y comienza otra vez el ciclo. Pero lo que lo tiene azorado es que los plazos se van acortando.
La primera vez el tour le llevó cinco años, en ocasión de su primera consulta, la segunda empleó dos años, la tercera seis meses y ésta, que era la cuarta… sólo quince días.
A través de esta aceleración él estaba evacuando todos los detalles accesorios y poniendo en acto lo más nuclear de su posición fantasmática respecto de las damas.
Parecía una de esas obras teatrales donde los actores poco importan: es suficiente con que la obra se ponga en escena cada vez más reducida.
El texto de Shakespeare nos brinda la imagen de una Desdémona irreprochable, hasta exagerada en su pureza. Pero esta exageración nos permite preguntar a nuestra vez… ¿qué cosa torna verosímil para Otelo esa absurda red de intriga que Yago vierte en su oreja?: El goce. Otelo goza creyendo que ella se comporta como “una vulgar prostituta”. Goza de su propio veneno. He aquí un buen ejemplo de encastre fantasmático. Porque Desdémona preferiría la muerte en lugar de despertar de su sueño fantasmático.
Psicoanalisis, psicoanalista, costo, sesiones, honorarios, atencion_psicologica, psicologos, clinica, asistencia+psicologica, psicoanalisis_online asistencia_psicologica
El silencio en psicoanálisis
El silencio es un tema permanentemente presente en todo análisis. Está presente tanto a través del silencio al sostener la abstinencia, como a través del silencio como forma de intervención. Es, además, un tema que ha conducido a varios debates y reflexiones de los cuales destacaré una función que me parece relevante: poder silenciar los pre-juicios del analista, entendiendo por tal tanto a los prejuicios como a los juicios-previos. Allí el silencio es hacia los ideales del yo y al superyo del analista, para poder respetar el desarrollo asociativo y por lo tanto el desarrollo enunciativo del propio analizante. En efecto, si el psicoanalista por ejemplo emite una posición personal sobre la vida cotidiana de su paciente, sería percibido por él, no como alguien con quien pueda expresar libremente sus pensamientos sino como un juez o un censor. Asimismo, el psicoanalista se abstiene de inocular sus ideales en el paciente, recordemos la propuesta de Freud: “No se debe educar al enfermo para que se asemeje a nosotros sino para que se libere y consuma su propio ser…Nos negamos de manera terminante a hacer del paciente que se pone en nuestras manos en busca de auxilio, un patrimonio personal, a plasmar por él su destino, a imponerle nuestros ideales y con la arrogancia del creador a complacernos en nuestra obra luego de haberlo formado a nuestra imagen y semejanza.”
Cabe destacar que las intervenciones puede ser significativamente diferentes cuando se está comprometido en una psicoterapia de apoyo donde se ha decidido dar algún tipo de asesoramiento. Esto ya marcaría una diferencia entre un psicoanálisis y una psicoterapia (donde el peso de la realidad externa desempeña un papel más importante). Por el contrario, el psicoanalista evita en lo posible intervenir en el plano de la realidad exterior a favor del esclarecimiento de los conflictos psíquicos y de su resolución, promoviendo de este modo el desarrollo de una mayor autonomía en el paciente. La "escena" psicoanalítica se propone justamente como un espacio tendiente a iluminar los conflictos internos, colocando al sujeto ante las puertas del acto -entendido como acto de poder decidir sobre sus propios problemas- de modo de sentirse más libre para tomar decisiones en la vida real.
Psicoanalisis, psicoanalista, costo, sesiones, honorarios, atencion_psicologica, psicologos, clinica, asistencia+psicologica, psicoanalisis_online asistencia_psicologica
Psicoanalisis, psicoanalista, costo, sesiones, honorarios, atencion_psicologica, psicologos, clinica, asistencia+psicologica, psicoanalisis_online atencion_psicologica
Etiquetas:
clinica psicoanalitica,
etica,
psicoanalisis,
silencio,
tecnica
El diván
Respecto a la técnica (encuadre, diván, etc.) estos no son las términos más relevantes. El uso del diván, por ejemplo, no es condición sine qua non para que un análisis funcione. Sin embargo hay razones por las que un analista decide -en algún momento determinado- el pasaje del paciente al diván. Las mismas pueden deberse a diversas cuestiones, entre estas: I) Cuando el analizante introduce en sus dichos alguna cuestión de orden intimista que venía excluyendo. Por ejemplo tópicos ligados a su sexualidad, con lo cual el diván puede resultar un buen artificio para que pueda explayarse conforme a la propuesta de la asociación libre. II) Cuando el analista puede aislar el significante de la transferencia. Algo legible bajo la forma de su inclusión en un sueño del analizante, o bien, de una palabra suya gatillando una secuencia de recuerdos encubridores u otras formaciones del inconsciente.III) Cuando el analista observa que el analizante ya no se siente confortado en el sostén imagénico del cara a cara. Es decir, cuando se detecta que el analizante esquiva la mirada.
En cuanto a la técnica, entonces, cada analista se autoriza de sí mismo, no debe pedirle consentimiento a ningún supervisor. El hábito no hace al analista, podría afirmarse. Es más importante que en las primeras entrevistas el analista deje de lado las cuestiones técnicas y simplemente se entregue a la escucha, porque será de esta manerá como podrá advertir ciertos significantes que muestran cierta prevalencia o condición de imperativo. Estos significantes -denominados por Lacan como significantes amo- se repiten de modo avasallante, el sujeto no puede dejar de emitirlos porque precisamente son los que comandan su padecimiento.
Psicoanalisis, psicoanalista, costo, sesiones, honorarios, atencion_psicologica, psicologos, clinica, asistencia+psicologica, psicoanalisis_online asistencia_psicologica
Etiquetas:
divan,
psicoanalisis,
tecnica
Alianzas posmodernas: 1) El goce culto y la doxa

Un discurso es en cierto modo
una máquina de producción de una especie
de convivencialidad entre los goces
de los distintos individuos.
El efecto de un discurso consiste siempre
en producir homogeneización.
Colette Soler
Desde siempre se han producido sistemas filosóficos que han considerado la tarea de organizar la manera en que cada uno debería acoplarse al goce de todos, tomando como base en algunas ocasiones, presuntas leyes naturales, otras veces las leyes de Dios. Pero hoy en día, la ciencia toma el relevo de esta noble misión. Se advierte una proliferación desenfrenada de instrumentos de control, rastreo de datos y acumulación de informes, de técnicas muy sofisticadas de registro y aparatos de observación y verificación sobre cuestiones, por ejemplo, como la “intensidad del orgasmo”. Para todo aquel sujeto que tenga dudas la ciencia le podría contestar si goza lo suficiente, o no. También puede decirle todo acerca de sus gustos, su vocación, el partenaire sexual que le conviene. El horizonte teórico de las llamadas “ciencias del hombre” se extiende hasta producir un cuerpo de saber cuyo tamaño descomunal sólo es comparable a su puerilidad. No obstante, engendra mucho poder.
La principal función que cumplen estos corpus teóricos es, sin duda, reforzar el esquema de sujeciones y controles de toda especie, de modo que pronto no existiría nadie que no haga nada sin preguntarle antes a un “especialista”.
A este nivel, las cosas no son simples de desanudar, porque hay goce en ser vigilado, controlado, manipulado, lo cual se engarza fantasmáticamente con las formas activas de vigilar, controlar y manipular. La manera más simple de manipular es el “buen consejo”. Estamos en una cultura sumamente aconsejante, donde cada uno se pasa la vida diciéndole al otro lo que tiene que hacer. El saber dirigido al sujeto en posición de objeto de goce de ese mismo saber sólo puede producir más síntomas, lo que a su vez incrementan la orden: ¡Hay que saber más! Podemos representárnoslo como un discurso universitario que gira en redondo, produciendo cada vez más saberes vanos y más síntomas. Al emerger más síntomas, aumenta la demanda de manipulación.
Hay toda una clase de facultativos, a quienes circunspectos locutores piden consejos en nombre de un público ávido de recetas. Esas recetas de expertos suelen cabalgar sobre el prestigio que secularmente han adquirido determinados vocablos, como ser “tradición”, “familia”, “ciencia”, “ley”, “bien”, etc. Si alguien enuncia una frase en nombre de la ley, por ejemplo, o de la protección de la familia, queda investido por un tiempo de la misma autoridad que la palabra posee. Son algo así como vocablos sagrados, nombres de Dios, que existen en el lenguaje común. Esto ayuda a aquel que se presenta con cualquier saber que opere en nombre de esos vocablos, a enunciar lo que convendría a cada uno y a todos; a instrumentar a quienes están en transferencia con él. No creo que haya que concebir este tipo de maniobras, simplemente según el modelo donde los de arriba gozan a los de abajo, sino además como un reticulado donde por numerosas vías de comunicación, cada uno es gozado por todos y el sujeto “jurídico” es nada más que la vestidura consciente de esta explotación.
El goce comunitario no tiene solamente una función de exclusión, de destino hacia aquel que no se avenga a las formas asumidas, a los argumentos dentro de los cuales debe insertar su propio goce, sino también la función de absorción. El ejemplo más potente para los psicoanalistas es la “peste” que Freud creyó llevar a EEUU.
Otra forma “normal” en que se presenta este goce, esta explotación de cada uno por todos, es la doxa, la opinión conscientemente aceptada sobre los valores, los ideales, las cosas que deben privilegiarse, los méritos, los pros y los contras, etcétera. En la conducción práctica del análisis nadie deja de sentir la inercia propia de esta expoliación. Es al decir de Lacan “la primera forma de resistencia con la que tiene que habérselas el análisis, la del discurso mismo, en tanto es discurso de la opinión, y del que toda objetivación psicológica se mostrará solidaria en ese sentido.”
Psicoanalisis, psicoanalista, costo, sesiones, honorarios, atencion_psicologica, psicologos, clinica, asistencia+psicologica, psicoanalisis_online asistencia_psicologica
Etiquetas:
goce,
opiniones,
posmodernidad,
psicoanalisis,
trazos
jueves, julio 02, 2009
Judy Chicago. Iconografías de la diferencia

¿Puede hablarse de un "arte de mujeres"? ¿Existe una "naturaleza femenina" común a todas las mujeres? Estas son algunas de las preguntas que animaron a algunas artistas feministas en la década de los 70. Así, Judy Chicago por ejemplo se abocó a la realización de obras con claras resonancias orgánicas; como "Peeling Back" («Arrancando»), en la que, en torno a una figura redonda, central, se superponen el simbolismo de la flor, la vulva, el corazón y el sol. Una imaginería con una evidente exaltación del útero como medio de plantear de forma radical el problema de la diferencia sexual.
La existencia de una sensibilidad artística específicamente femenina se convertirá en una de las preocupaciones centrales tanto de Chicago como de Miriam Schapiro; quienes en los setenta publican, en autoría conjunta, un artículo titulado "Female Imagery", en el que reivindican la existencia de una imaginería femenina a la que denominan «iconología vaginal». Ambas autoras proponen que al analizar la obra de las mujeres artistas es frecuente que en muchas de ellas aparezca un orificio central, cuya organización funciona como una metáfora del cuerpo femenino. Es el caso de Georgia O'Keefe con sus "misteriosos pasadizos a través de los pétalos negros de un iris"; Lee Bontecou con sus imágenes de cavidades vaginales; Deborah Remintong y sus formas ovoides; Schapiro y sus "agujeros centralizados", Chicago y "sus imágenes circulares".
Si bien lo que estas autoras parecían sugerir es que la aparición reiterada de estas formas vaginales respondía a una especie de expresión inconsciente de la sexualidad femenina, la proliferación de vulvas, círculos, flores, etc., en el arte de los setenta puede interpretarse también como un gesto político, es decir, como un intento de crear una nueva iconografía feminista. Incluso, para muchas artistas de ese entonces, representar el cuerpo de la mujer suponía no sólo la oportunidad de generar autorrepresentaciones alternativas a las definiciones normativas del cuerpo femenino, sino también de revalorizar ciertos aspectos de la expresión corporal de las mujeres - tales como la menstruación o la sexualidad - tradicionalmente desdeñados en el patriarcado.
Este énfasis en lo corporal propugnado por Chicago y Schapiro, será precisamente lo que algunas artistas y teóricas, entre ellas Parker y Pollock, comiencen a cuestionar: "Estas imágenes vaginales se prestan a peligrosos malentendidos. No alteran radicalmente la identificación secular de las mujeres con la biología, ni desafían la asociación de las mujeres con la naturaleza. En cierto sentido, se limitan a perpetuar la definición de la identidad femenina en términos exclusivamente sexuales. " O sea, lo que está en juego aquí es la consideración de las mujeres como cuerpo e incluso como órgano sexual.
Así, ensalzar el universo vivencial de las mujeres no contribuye a subvertir los términos en los que la categoría «mujer» ha sido definida a lo largo de la historia. El problema no consistiría en intentar desenterrar una supuesta esencia de lo «femenino», sino en desvelar cómo el propio concepto de «femineidad» se construye a través del lenguaje y, en general, de la cultura. De ahí que gran parte de la teoría feminista vuelva la mirada, a lo largo de los años setenta y ochenta, hacia la obra de los autores postestructuralistas franceses, y en particular hacia los textos de Jacques Lacan, Michel Foucault y Jacques Derrida.
Psicoanalisis, psicoanalista, costo, sesiones, honorarios, atencion_psicologica, psicologos, clinica, asistencia+psicologica, psicoanalisis_online asistencia_psicologica
Psicoanalisis, psicoanalista, costo, sesiones, honorarios, atencion_psicologica, psicologos, clinica, asistencia+psicologica, psicoanalisis_online atencion_psicologica
Etiquetas:
arte,
diferencia sexual,
feminismo,
Judy Chicago,
mujeres,
retratos
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Seguidores
Archivo del Blog
Acerca de mí
Con tecnología de Blogger.


































